Son sistemas completamente distintos y no intercambiables. Senseo utiliza monodosis blandas de papel que se extraen a baja presión (1-2 bar), produciendo un café suave con crema fina. Nespresso utiliza cápsulas rígidas de aluminio con extracción a alta presión (hasta 19 bar), resultando en un espresso más concentrado e intenso. El sabor, el formato y la cafetera son diferentes.