La diferencia está en la cantidad de cafeína y en la composición de la hoja. Un té verde estándar aporta entre 20 y 45 mg de teína por taza, frente a los 80-100 mg de un café espresso: la teína es químicamente la misma molécula que la cafeína, sólo cambia el nombre según la planta de origen. El té verde contiene además L-teanina, un aminoácido presente de forma natural en la hoja. Muchas personas prefieren el té verde por la mañana simplemente por una cuestión de sabor y de cantidad de cafeína, no porque sustituya al café.